miércoles, 13 de marzo de 2013

"Paradigmas" de la vida

Un paradigma es la forma en que vemos las cosas desde nuestro punto de vista. Para nosotros es una verdad inmutable.
Nos cuesta mucho aceptar que no tenemos la razón en algo que creemos a pies juntillas. Cuando alguien nos dice: ¡estás equivocado!, nuestros resortes internos se alteran, nos invade un fuego interior que se precipita a escaparse por cualquier poro de nuestra piel y reaccionamos automáticamente como si nos hubieran agredido literalmente.
Nos sentimos atacados y contraatacamos o nos defendemos. Sin embargo, muchas veces no somos siquiera conscientes de que nuestros paradigmas pueden limitarnos en nuestro crecimiento ya que, al resultar verdades inmutables, nos convencemos a nosotros mismos de que no se pueden cambiar.
Te ofrezco la posibilidad de conocer cuales son nuestros paradigmas más frecuentes y cómo podemos manejarlos.

Paradigmas sobre nosotros mismos.

¿Cuantas veces te has dicho: "no soy capaz de hacer ese tipo de cosas"? Tal como pienses y te digas, así actuaras. Si piensas que eres tonto, actuarás como un tonto. Creemos que nuestras palabras no significan nada y, sin embargo, son la expresión de nuestras conexiones neuronales y, por tanto, las que nos mueven. Nuestras mayores limitaciones nos las imponemos nosotros mismos.
¿Cómo vencerlo?
Un consejo: apóyate en aquellas personas que habitualmente te animan y que tú sabes que, con sus palabras y actuaciones, te impulsan y te retan día a día.

Paradigmas sobre los demás.

¿Cuantas veces has juzgado a un compañero, un vecino e incluso un amigo, dando por sentado que es una persona antipática, grosera o insufrible? Este paradigma nos lleva a alejarnos de personas que, sin embargo, podrían ser importantes para nuestro crecimiento o, incluso, para nuestra felicidad. La mayor parte de las ocasiones creamos estos juicios sin apenas información o dejándonos llevar por lo que dicen otras personas.
La mejor manera de vencer este paradigma es comunicándonos más; no dando por válidas aquellas cuestiones que no hemos contrastado nosotros mismos y, sobre todo, aprendiendo a escuchar y a colocarnos en el lugar de las otras personas.

Paradigmas sobre la vida

¿Qué es lo que te impulsa en la vida? ¿En qué piensas casi todo tu tiempo? ¿Qué o quién es tu obsesión? Lo que sea más importante para ti será un paradigma y se podrá convertir, si no actúas con precaución, en el centro de tu vida. Estos centros suelen ser:

                  Tus amigos

Los amigos son importantes pero no debes centrarte en ellos. Cada persona tiene su propia vida y, como tal, su propio futuro. Si te centras el ellos, tu personalidad se verá influenciada y podrás estar viviendo la vida de otros y no la tuya propia. Recuerda que tú eres el protagonista de tu vida y por eso, no debes permitir que nadie decida por ti lo que debe ser tu vida y cómo debes actuar en cada momento.

                    En cosas

Vivimos en un mundo material en el que en ocasiones creemos que es más el que más tiene. Centramos nuestra vida en conseguir posesiones pensando que, de esta manera, somos mejores. Recuerda que el valor de lo material es temporal y no duradero.
La solución consiste en crecer y mejorar nosotros mismos. Invertir en nuestro crecimiento es más valioso que gastar en objetos que, más tarde o más temprano, desaparecerán de nuestras vidas.
Si lo que soy es lo que logró y lo que logró se pierde, ¿entonces quién soy? Anónimo.

                    En la pareja

Cuando nos enamoramos somos capaces de entregar nuestra alma y nuestra vida a la otra persona. Esto convierte la relación, en ocasiones, en una lucha por poseer el control de todo lo que hace y siente nuestra pareja. Nos podemos llegar a convertir en la sombra literal de la misma e invadimos su más absoluta intimidad. Lo irónico de todo esto es que mientras más centras la vida en otra persona, menos atractivo resultas para la misma. La independencia es más atractiva que la dependencia. Centrar tu vida en otra persona no demuestra que la ames, sino sólo que dependes de ella.
Intenta compartir y respetar el espacio vital de la otra persona, al mismo tiempo. Comunícate francamente con ella y recuerda que cada uno posee su propia identidad y que, por tanto, es libre para elegir.


                  Otros posibles centros.

Deportes, pasatiempos, personajes famosos, el trabajo, etc. Todos estos centros existen para muchas personas. Cualquier sentimiento de frustración que no podamos controlar, nos puede desestabilizar. Debemos mantener una vida equilibrada y si somos capaces de construir nuestro crecimiento, podemos disfrutar de cada una de las parcelas de la vida sin que ninguna de ellas signifique un lastre para nosotros.

"Sé feliz; sé tú; sé protagonista de tu vida"






3 comentarios:

  1. Muchas gracias por el aporte.

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  2. Excelente. Artículos como este te impulsan a lograr aquellas cosas que aun parecen imposibles. Gracias!!!

    "Esto no se acaba hasta que yo gane"

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  3. pr favor me podríais decir algo definición o algo de PARADIGMA DE LA NO EVALUACION

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